.Carta de fundación 
Crudo cruento asesinato*
Transcurre el 13 de abril de 1975, es de noche, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) captura al guatemalteco Armando Artiga, de seudónimo Pancho y jefe del taller de explosivos de la organización. Se le acusa de “rebeldía militar”.
Unas horas más tarde, Julio Delfos Marín, legalmente conocido como Roque Dalton García, regresa de entrenar a un grupo guerrillero en el manejo de armas cortas y de granadas hechizas. También lo capturan y le informan que está acusado de incitar a Pancho a la “rebeldía”.
Desde hace semanas, el ambiente se ha vuelto denso, asfixiante. Dos posiciones políticas habían estado en debate y parecían alejadas del entendimiento. Dalton encabezaba una de esas posturas.
Ese mismo día, además de las capturas mencionadas, se dicta arresto contra
Se efectúa el Consejo de Guerra, el Estado Mayor se autonombra tribunal. Fermán Cienfuegos, seudónimo de Eduardo Sancho, responsable político de Dalton, actúa como defensor de los capturados.
El 14 de abril, el mismo Consejo de Guerra solicita el ajusticiamiento inmediato de Dalton por haber instigado la conducta “rebelde” de Pancho y se le agrega el cargo de “complotador contra el Estado Mayor”. Sancho logra que, por el momento, se impongan penas de arresto.
El 17 de abril se lleva a cabo una reunión entre
La camarilla militarista revela que Julio Delfos Marín es realmente Roque Dalton. Lo acusan de “revisionista de derecha y de agente pro cubano”. No presentan pruebas. Días después, se le acusa también de ser agente de
Para respaldar este señalamiento, se cita una declaración de Salvador Cayetano Carpio, dirigente de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), de seudónimo Marcial, quien supuestamente expresó desconfianzas sobre Dalton en 1973, en casa de Lil Milagro Ramírez, dirigente y fundadora del ERP, debido a informes del año 1964-1965 en los cuales Dalton se relata el episodio a las instancias de dirección del Partido Comunista de El Salvador, del cual Carpio era secretario general.
Al saber que Dalton se incorporaría a las filas del ERP, Carpio habría dicho que tenía sus reservas con Dalton por ese contacto con un agente de la agencia estadounidense.
Sin embargo, se sabe que después de su escape el mismo Dalton se encargó de informar al PCS, alertando de la injerencia directa y manifiesta de los Estados Unidos en el proceso revolucionario salvadoreño. Después, Dalton incluirá el encuentro con el agente estadounidense en su novela Pobrecito poeta que era yo, publicada póstumamente, en 1976.
Finalmente, el 10 de mayo de 1975, la camarilla militarista, conformada por Alejandro Rivas Mira, Jorge Meléndez, Vladimir Rogel y Joaquín Villalobos, ordena ajusticiar a Dalton y a Pancho. Se presume que los cuerpos fueron abandonados semienterrados en la zona volcánica de El Playón y que luego fueron devorados por los perros y las aves de rapiña.
Unos cuantos meses después del asesinato, Rivas Mira desertó del ERP, huyó del país con su novia, Angélica Meardi, ex integrante de
La fundación
Aunque es imposible no hacer referencia al crudo cruento asesinato y la indignación nos recorre los poros cada vez que se rememora la barbarie y la sinrazón de las guerras, sabemos que las celebraciones son para estar felices. Y, en este caso, la razón para sentir y manifestar felicidad es una sola: la herencia de Roque Dalton nos pertenece. Y ese nos no está constituido a partir de límites geográficos, lingüísticos o políticos, sino que está constituido a partir de los ideales de transformación y luchas sociales que nos hermanan.
¿Pero cuál es entonces realmente la herencia de Roque Dalton? La herencia de Roque Dalton es toda una actitud ante la vida: desenfado y libertad; compromiso político y entrega en la lucha por la transformación radical del mundo.
Ese es el rumbo de
Con César Vallejo, asumiendo nuestra tarea principal con conciencia creadora, a las demás organizaciones estudiantiles, a las autoridades universitarias, a los docentes y a todos los compañeros universitarios, les decimos: “Ya va a venir el día, ponte el sol”.
- Cartelera
Una propuesta de bioética pública
Seminario Nacional de Bioética
Conservando la memoria
Taberna y otros lugares: 40 años
- Bitácora de Roque Dalton
Dalton: un corazón aventurero
El ciervo perseguido
La roca donde Roque murió
Al borde del abismo
Sobre un poeta poco conocido
- Palabras del Consejo de Honor
Eduardo Galeano
Immanuel Walerstein
Salvador Moncada
Thelma Nava
Juan Gelman
